Dos suites, con el tamaño y el equipamiento pensados para deshacer la maleta una sola vez y quedarse.


La piscina de agua salada está justo encima de las suites, rodeada de palmeras y un lounge con sombra. Las mañanas aquí tienden a alargarse: café en la terraza, un baño antes de que apriete el calor, y luego los 200 metros hasta la parada de autobús si toca ciudad.
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